El problema de la palabra feminismo EN ESPAÑOL

Hace un tiempo recibí un correo electrónico de Anna NT, una mujer encantadora. Quería hacer algo para el Día Internacional de la Mujer 2021 y encontró mi nombre mientras buscaba ideas online. Me contó que estaba haciendo una encuesta para conocer el punto de vista de la gente sobre el feminismo, ver si conocen el significado/propósito, ver si conocen el significado/propósito, si se sienten cómodos con la palabra y si piensan que es necesario el movimiento en su país. Me encantó su proyecto y me ofrecí a escribir un artículo sobre los resultados. Me encanto su proyecto y me ofrecí a escribir un artículo sobre los resultados.

La idea principal era analizar los resultados en detalle, encontrando un patrón dentro de los países, la edad, etc.; pero luego nos dimos cuenta de que el valor real de la encuesta estaba en los comentarios. Algunos me hicieron sonreír, muchos me dieron esperanza y otros me recordaron cuánto trabajo nos queda por hacer.

Es curioso que el 94% de la gente cree en la igualdad de género, y sin embargo ese número cae al 44% cuando incluimos la palabra feminismo. ¡Estamos perdiendo el 50% de la población! Eso es mucha gente. Eso muestra la falta de claridad  y el estigma que lo rodea. Estoy segura de que si esas personas hicieran nuestra encuesta sobre "qué tipo de feminista eres", solo unas pocas tendrían como resultado un " no eres feminista (todavía) " y  que la mayoría estará de acuerdo con la descripción de su resultado.

 

  

Todos vivimos en ecosistemas de gente afín a nosotros, consumimos información alineada con nuestras creencias, nos alimenta un algoritmo que no para de enseñarnos las cosas que nos interesan, nos rodeamos de personas similares…el mío es claramente feminista ,,así que cuando salgo a dar un paseo intelectual / emocional fuera de mi ecosistema me encuentro, con sorpresa, que mucha gente todavía tiene opiniones realmente intensas y dañinas sobre el feminismo. De alguna manera, todavía me sorprende cómo se percibe como negativo y la carga asociada de vergüenza, de “demasiado lejos”.

Por alguna razón, leer los comentarios de la encuesta ha sido muy diferente a encontrar trolls en redes sociales. Los comentarios me entristecieron más. No se trataba de personas obsesionadas con la palabra feminismo y comentando, llenas de rabia, en una publicación de Instagram o Twitter. Éstas fueron personas a las que se les preguntó sobre su idea de la palabra en una encuesta. Casi 1000 personas que respondieron a través de una publicación de Facebook en el muro de Anna que posteriormente se fue compartiendo.

A continuación se muestran algunas de esas respuestas en el espacio que queda para comentar la simple pregunta "¿Te identificas como feminista?"

  • "Lucho por la igualdad. La palabra feminismo se usa con demasiada frecuencia cuando las mujeres son" víctimas "de la desigualdad. Pero ¿qué pasa cuando es al revés?"
  • "El feminismo ha perdido su camino, se ha convertido en un movimiento tóxico sobre la superioridad y no sobre la igualdad; con el feminismo de la tercera ola, ha estado haciendo más daño que bien, especialmente a la sociedad occidental".
  • "Desactualizado. Con reminiscencias de los 70"
  • "En el sentido más tradicional, sí. Como en la promoción de una mayor igualdad de derechos para las mujeres. Pero en años más recientes el término ha cambiado un poco, y cuando piensas en una feminista, suele ser una mujer exagerada que odia a los hombres".
  • “Si el feminismo es un movimiento por la igualdad, lo apoyo. Mirando alrededor del mundo occidental de hoy, la igualdad se logró hace algunos años”.
  • “Si el feminismo ahora apoya aún más ventajas para las mujeres a expensas de los hombres, entonces yo no lo apoyo, ni en mi experiencia lo hacen las mujeres maduras, inteligentes y con mentes abiertas ".
  • "Se usa demasiado estos días. Estoy apoyando la igualdad de derechos y oportunidades, pero veo a todas estas mujeres usando el" feminismo "para quejarse".

 

Solo he seleccionado algunos de los comentarios y no he querido incluir los que eran realmente negativos, porque obviamente provienen de personas con opiniones mas polarizadas. Solo he querido mostrar los que tienen una de las distintas líneas dentro del pensamiento convencional.

No voy a mentir, me he pasado horas frunciendo el ceño frente al ordenador, leyendo algunas de las cosas, mirando cifras y pensando ... ¿qué puedo hacer para cambiar esto? Entonces recordé que, literalmente, creé una página web para cambiarlo. Desde ropa que inicia conversaciones, hasta regalos que sirven de pancarta del día a día,y cientos de libros para educar al respecto, pero ¿cómo podemos hacer más? ¡Y más rápido !? 

Obviamente, no creo que tengan razón. No creo que el feminismo sea radical o anticuado y tampoco creo que la solución sea complacerlos y mostrar solo un feminismo para todos los públicos con el que la gente se sienta lo suficientemente cómoda. Pero sí creo en el poder de desestigmatizar la palabra a través de la conversación y abriendo la puerta a un viaje en el que es mucho más fácil entender de dónde viene la rabia y en el que no caben la duda sobre por qué sigue siendo relevante. Pienso que esa es la manera de cambiar las cosas. Mezclar y combinar todas las voces del movimiento, porque todas son importantes, incluso las que son más fuertes o silenciosas que las nuestras, y todas somos parte de algo común y más grande. Necesario.

Volviendo a los resultados, casi la mitad de las personas en la encuesta se consideraban feministas, y veo con alegría que tenemos más victorias (personas que comienzan a identificarse como tales) que pérdidas (personas que solían hacerlo pero que ya no). Eso para mi es importante. Quizás algunas de las personas que NO se identifican con el feminismo no cambien nunca, pero realmente creo que las personas que respondieron “No sé” o “No me interesa” puede que respondan algo diferente en un par de años.

Me encuentro analizando los datos con la mentalidad de un partido político que quiere ganar votos, poniendo atención en cuales NO podemos convertir, en los que necesitamos y en cuántos son suficientes. Pero esto es mucho más importante que votar. Con el feminismo votamos todos los días, de muchas formas diferentes. Votamos cuando nos relacionamos respetuosamente con algunas personas que no entienden qué es el feminismo, votamos cuando defendemos a las mujeres, cuando desafiamos las actitudes sexistas normalizadas, cuando exigimos mas de nosotros y del resto.

 

 

Otra pregunta que me hizo reafirmar nuestra necesidad de seguir luchando fue la relativa a lo cómodos que nos sentimos al admitir públicamente que somos feministas.

 

 Miro a las 343 personas que dijeron "No soy feminista". No he perdido la esperanza en ellas, pero ahora no son mi mayor prioridad. Las que tienen toda mi atención son las 158 personas que o intentan no mencionarlo en absoluto o simplemente lo hacen con ciertas personas. Qué clara señal de estigma.

El feminismo para mí es liberador, es algo de lo que estoy orgullosa, algo que grito a los cuatro vientos. No estoy diciendo que todos tengan que ser como yo, o que la mía es la única manera correcta, pero estar pendiente de a quién se lo digo, o preferir no decir nada, solo puede provenir de una vergüenza interiorizada sobre lo que significa el feminismo. Lo entiendo, es posible que estas personas no se sientan identificadas con todas y cada una de las personas que se declaran feminista. Incluso podrían tener la necesidad de aclarar que no son como X o Y, pero el feminismo es mucho más que eso. 

Odiaría leer esos resultados sobre ser antirracista. ¿Os lo imagináis? Personas que se esconden del hecho de que eligen luchar contra la triste realidad del racismo en nuestra sociedad. No tenemos que hacerlo siempre bien. No tenemos que vivir de una manera feminista perfecta, si es que hay una; pero hay un gran poder en afirmar con orgullo que eres feminista, que abiertamente buscas la igualdad entre los géneros.

Lo que pasa con las encuestas es que, por más fascinantes que sean de analizar es difícil establecer algo como una verdad absoluta, al menos que haya números realmente grandes o una muestra perfectamente representativa. Pero esta encuesta me importaba porque me hizo sentir que llegué a conocer un poco a esas 1000 personas y reafirmó mi idea de que si las personas que dijeron que SÍ se identificaban con el feminismo se sentaran en una mesa a tener una conversación real con la otra mitad que dijo NO, los resultados de la encuesta serían realmente diferentes después de esas charlas.

Creo que tenemos el poder de cambiar las cosas, de responder preguntas y de ser los embajadores de este movimiento. Tenemos el poder de usar nuestra voz para cambiar las percepciones y la realidad en la que vivimos, para hacer que más personas marquen un “sí” - o al menos un "Estoy empezando a hacerlo"- la próxima vez que se les hagan esa pregunta en una encuesta.

Puedes pinchar aquí para ver los resultados completos de la encuesta.

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